miércoles, 11 de enero de 2012

El Cristo renano de Santa María del Camino

Como su antagonista navarro, que ocupa un lugar preeminente en la iglesia del Crucifijo -denominada así en su honor, aunque su auténtica advocación es la de Santa María de los Huertos-, de Puente la Reina, este magnífico ejemplar de Cristo del siglo XIV, también de origen renano, no goza del mismo conocimiento a nivel general, independientemente del hecho de estar localizado en un lugar importante de la ruta jacobea: la iglesia de Santa María del Camino, en Carrión de los Condes.

Relacionado con la Orden del Temple, su historia permanece en el más absoluto de los misterios, aún a pesar de compartir similitudes con el Cristo de Puente la Reina; entre ellas, dejando a un lado la asociación templaria, estaría la leyenda sobre su procedencia. Y en ambos casos, dicha leyenda coincide, al menos en los detalles esenciales: fue transportado en su carro y donado a la ciudad, por un peregrino de origen alemán.

Aunque en la actualidad se localiza en la relevante iglesia de Santa María del Camino, como he dicho, es posible -y aquí reconozco que quizás sea una aventurada suposición personal- que en tiempos perteneciera a otro de los templos más significativos que, supuestamente, se encuentran también emparentados con los templarios: el templo de Santiago, hoy día convertido en museo diocesano.

Cuenta también la leyenda, que la especial devoción por este Cristo doloroso -al que en Carrión, denominan Cristo del Amparo- viene a raíz de que se le atribuye la salvación de la peste de los habitantes de la ciudad; milagro que constituye la base de una coplilla popular que, cantada aún en nuestros días, dice lo siguiente:



La peste merecimos por nuestra ingratitud. Señor hoy te pedimos perdón, vida y salud.



Cada Semana Santa, el Cristo del Amparo de Carrión es sacado en procesión. En el año 2011, la procesión fue organizada por la Cofradía del Santo Cristo del Amparo, a la que se unieron la Cofradía de la Santa Vera Cruz y la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, cantandose el Miserere y el Stabat Mater cuando la imagen alcanza el pórtico de la iglesia de Santiago, según informaciones contenidas en el Diario Palentino Digital.


Por otra parte, y aquí podemos observar hasta qué punto es desconocido este Cristo, existen trabajos realizados por especialistas, en los que se refiere, de manera taxativa, la existencia de un único Cristo de tales características en España: el de Puente la Reina. Tal sería, por ejemplo, la consideración de doña Ángela Franco Mata, del Museo Arqueológico Nacional, quien así lo deja de manifiesto en un interesantísimo trabajo, todo hay que decirlo, titulado Los crucifijos góticos dolorosos riojanos y navarros en el siglo XIV: origen y desarrollo (1).

Es muy posible, que tal circunstancia obedezca al detalle de que el Cristo del Amparo de Carrión de los Condes, estuvo un tiempo sin su cruz original, que era, según parece, identica a la del Cristo hermano de Puente la Reina; es decir, de gajos, o arbor vitae, con el añadido de su peculiar y a la vez no menos simbólica forma de pata de oca. Ante las protestas de los fieles, se le restituyó una cruz, con forma de pata de oca también, pero lisa y bastante burda, que es la que luce actualmente, sin que se sepa qué ocurrió con la original.

Por último, añadir que, según palabras de la señora Franco, contenidas en la obra anteriormente citada, este tipo de Cristos, especialmente los alemanes renanos y vesfálicos, los más dramáticos, portan sobre sí gran fama de milagrosos.





(1) Ángela Franco Mata: 'Los crucifijos góticos dolorosos riojanos y navarros en el siglo XIV: origen y desarrollo', página 80. [dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?codigo=81593].

10 comentarios:

Alkaest dijo...

Tienes toda la razón, muchos autores desconocían la existencia de ese Cristo.
R. Alarcón, en "A la sombra de los Templarios", 1986, estudia unicamente el de Puente la Reina, y J.G. Atienza, en "La ruta sagrada", 1992, cita el de Carrión indicando que "nos recuerda extraordinariamente al Cristo del convento templario de Puente la Reina".
Es evidente, que el clero estuvo a punto de salirse con la suya. Si no es por la protestas de los fieles, la cruz pata de oca de Carrion habría caido en el olvido.
Una señal bien curiosa, del simbolismo medieval, relacionado con la Orden del Temple...
Ahí está, quizá, el motivo de que los clérigos quisieran hacer desaparecer dicha cruz. El "esoterismo", inherente al símbolo, les resulta incómodo.
A pesar de la "restauración", de su enigmática cruz, no es una reposición real, pues el crucifijo original era, al igual que en Puente la Reina, un tronco "de gajos", un árbol a medio desbastar, un "Arbor Vitae".

Salud y fraternidad.

juancar347 dijo...

Eso mismo pienso yo. Fíjate que en trabajo que cito, de una especialista en ese tipo de Cristos (y que reconozco que encontré por casualidad), se ignora por completo la existencia de este Cristo de Carrión. No es raro que no conociera ese dato de Atienza, pues el libro que citas, aunque lo tengo en busca y captura, todavía no lo he conseguido. Sí me sorprende que Alarcón no lo haya citado, pues me consta que sabía de su existencia, aunque tuvo que ser una postal y el azar quienes se lo recordaran en Carrión de los Condes. De cualquier forma, y reincidiendo en el enorme simbolismo de la cruz, no hay quien entienda al clero: ¿por qué no hicieron lo mismo en Puente la Reina?. No me consta que el clero navarro sea más permisivo que el clero tradicional de cualquier otro lugar. Pero, en fin, supongo que son misterios sin resolver, como en esta iglesia sí te dejo sacar fotos y en aquélla otra no. Un abrazo

Alkaest dijo...

Por conversaciones con el compadre Alarcón, creo recordar que en la única oportunidad que tuvo de entrar en ese templo, pues siempre lo encontraba cerrado y la llave "en paradero desconocido", hace ya muchos años, quizá por los 70, el Cristo lo encontró sobre la "cruz sustituta" que "por motivos desconocidos" le endosaron los clérigos, aunque algunos afirmasen que era por culpa "de la carcoma".
La postura del Cristo, sobre una cruz "normal", le pareció algo rara, y lo forzado de los brazos le hizo sospechar que allí había gato encerrado. Pues el personaje encajaba más en una cruz tipo "pata de oca", que en esa "de guardarropía" que le habían endosado.
Por las conversaciones con algunas feligresas, y sus confusas explicaciones, sacó en conclusión que el original era como el de Puente la Reina, y que quizá había pertenecido al Temple -aunque sin seguridad alguna-. Pero como no había visto material gráfico, del crucifijo antiguo, no quiso aventurar una hipótesis que le parecía dudosa.
Años más tarde, sus sospechas se vieron confirmadas, al conocer la noticia de que le habían restituido una cruz "parecida" al original. Aunque ya había publicado su aproximación al crucifijo de Puente la Reina, y no tuvo ocasión de hablar sobre éste.

En cuanto a tu pregunta final, creo que el de Puente la Reina se salvó, a causa del gran fervor y devoción que le tenían las gentes de los contornos, así como los peregrinos, mientras que el culto del de Carrión, por causas ignoradas, no tuvo demasiada relevancia en el lugar. ¿Tal vez, porque se conocía su procedencia templaria?

Salud y fraternidad.

juancar347 dijo...

Ya me extrañaba, porque conociendo la escrupulosidad del señor Alarcón y sabiendo que conocía la existencia de este Cristo, que no hubiera hecho apenas referencia a su existencia, no dejaba de ser un pequeño enigma.Se puede entender que haya pasado tan desapercibido por la desaparición de la cruz original y quizás, también, porque la iglesia de Santa María del Camino antiguamente quizás no fuera tan accesible, ni siquiera para los peregrinos. Pero en cuanto a devociòn, creo que tiene la suficiente como para que alguien, asistiendo en Semana Santa, o viendo algún reportaje o noticia, se hubiera topado con él, con el crucifijo que tiene actualmente, y hubiera sacado las oportunas conclusiones. Es difícil demostrar que perteneciera al Temple, pero no sería extraño, por lo que considero que aventurar una hipótesis en tal sentido, no tiene por qué constituir un drama para nadie ni tampoco culpabilizar a este autor de templarismo a ultranza. Lo digo generalizando, no por ti, obviamente, pues bien sabes que la documentación relacionada, salvo en los casos de Aragón y Cataluña, es poco menos que inexistente. De cualquier manera, no sólo la postura del Cristo aventuraba la posibilidad de una cruz de tales características, sino que también indica, en sus detalles, a un tipo de Cristos muy específicos, los Dolorosos. Y aunque para nosotros sean una auténtica rareza, estuvieron muy extendidos en la región germana durante los siglos XIV-XV. Me pregunto si, en definitiva, no tendrá relación con el Ygdrassyl nórdico; aquél arbor vitae del que colgó (creo que también tres días) Odín. Pero claro, esto son ya especulaciones más comprometidas. Un abrazo

Alkaest dijo...

Pues, aunque te parezca que estoy cometiendo una locura... me adhiero a la hipótesis del sincretismo Odín-Cristo, e Ygdrasil-Cruz, no en vano la cruz se supone sacada del "Árbol de la Vida" que había en el Paraíso.
A buen entendedor.

Una aclaración, las hipótesis sobre el Temple son completamente válidas y admisibles, y las opiniones también, incluso las sospechas. Lo que nunca resulta admisible, es dar por cierto, absoluto y "ex cátedra", fantasías descarriadas sin más pruebas que los deseos personales del autor.
Dichas fantasías, descarriadas o no, también pueden ser válidas, siempre que su autor las reconozca como tales, cosa que, desgraciadamente, no suele suceder en "santa Internet".
Por lo demás, sabes que respeto tu "fervor templario", aunque a veces te "fustigue" con el látigo de mi agnóstica moderación.

Salud y fraternidad.

juancar347 dijo...

Sabes que agradezco y valoro siempre tus consideraciones, incluidos los tirones de orejas. De hecho, creo que gracias a ellos he aprendido a ser más moderado aunque eso no quiere decir que me falte entusiasmo. Como bien sabes, es difícil abrir ciertas puertas documentarias, y aún así, mucho son los testimonios escritos que se han perdido. Esto obliga a tener que valerse de la intuición y los supuestos comparativos, de tradiciones orales que, por desgracia, también se están perdiendo. Por otra parte, el sincretismo templario es muy complejo y sus ramificaciones múltiples. Bebieron de muchas fuentes y parte de esas fuentes hay que tenerlas siempre muy en cuenta a la hora de interpretar el rico simbolismo que manejaron y que, con más o menos pervivencia hasta nuestros días, aún se puede intuir en numerosos lugares. Incluido el tema escatológico, en cuyas estelas plasmaron una parte importante de ese simbolismo. Pero eso será parte de otr historia. Por supuesto, hipotética. Faltaría más. Un abrazo, Magister

Anónimo dijo...

Me gustaria hacer sumar que en el excelente libro la meta secreta de los templarion Juan G Atienza hace mencion del Cristo Renana del convento de Puente la Reina.. Por lo tanto la existencia de este Cristo no ha pasado desapercibida

juancar347 dijo...

Estimado/a anónimo/a: en efecto, Atienza habla en varios de sus libros (incluido el que comentas) del Cristo renano de Puente la Reina. Pero apenas comenta éste, que es en realidad, otro Cristo renano, y que, como digo en la entrada, se encuentra en Carrión de los Condes, provincia de Palencia. Saludos

http://romanicodemiguel.blogspot.com.es/ dijo...

Genial entrada juancar, Como siempre.Lástima de mi ignorancia, el año pasado pasé por Carrión y me perdí esta maravilla, por cierto ¿que me dices de la hipótesis, quizás "antitemplaria" que dice que el renano de Puente La Reina es una donación de peregrinos alemanes (provincia de Renania?
He de decirte que pasé hace unos días por allí y estando solo delante de esta imagen, se percibe una carga de energía muy especial,supongo que también fue un dia muy intenso pues llegábamos andando haciendo "El Camino" desde Eunate. Un fraternal abrazo amigo.

juancar347 dijo...

Hola, amigo y hermano de camino. En primer lugar, gracias por tu comentario. Para serte sincero, yo lo descubrí por casualidad y tuve la suerte de que estaba abierta la iglesia. Antes, me quedé sorprendido porque lo vi en una postal en una tienda de souvenirs cercana,y ya comprenderás la emoción que me entró. Sobre tu pregunta, como digo, la versión más extendida es la de los peregrinos alemanes, que lo dejaron tras su regreso de Santiago. Pero hay otras versiones, que dicen que fueron hermanos freires de la región renana quien lo enviaron ex-profeso para esta iglesia de Puente la Reina. Iglesia muy especial, es cierto y quizás algún día pueda mostrarte una impresionante fotografía que, habiendo hecho el camino, estarás en mejor disposición de 'comprender' que otros que no hayan sentido la fuerza que dicho lugar transmite. Como decía, parece ser que la capilla que lo alberga, se hizo a propósito. Es más, tengo entendido que se terminó años después de ser disuelta la Orden. Y cosa curiosa, los herederos, es decir, la Orden del Hospital, que tan ansiosa estaba por hacerse con los lugares templarios que les habían correspondido, aún tardaron muchos años en ocupar esta iglesia del Crucifijo. La pregunta, obviamente, es ¿por qué?. Creo que este tipo de Cristos, fue bastante corriente en tiempos, aunque sólo hayan sobrevivido estos dos, que se sepa. No hace mucho, y así lo digo en mi última entrada, hubo otro Cristo que, por la posición de los brazos, me llamó mucho la atención. Y aunque la cruz que lo sostiene, se ve a la legua que no es la suya, me pregunto si la original también fue una pata de oca. El lugar en cuestión, está en Orense, y el templo es San Pedro da Mezquita. La cuestión, es que todos estos lugares tienen, o mejor dicho, tuvieron relación con el Temple. Hasta aquí, cada uno puede sacar sus propias conclusiones. Pero si te soy sincero, yo sí creo en esa relación y creo que, independientemente de las leyendas, el Cristo de Puente la Reina tuvo unos orígenes templarios y una razón de ser muy particulares. Un fuerte abrazo