lunes, 6 de septiembre de 2010

Quién es quién en Villasirga: el enigma de la Virgen Blanca

[Villalcázar de Sirga: iglesia de Santa María la Blanca]
Uno de los enigmas más fascinantes de este templo de Villasirga, templario por diseño y nacimiento, no es otro que aquel que se refiere, en realidad, a la identidad de la Virgen Blanca, figura mariana cuyos milagros -múltiples y variados- atrajeron poderosamente la atención de romeros y peregrinos -hasta el punto de conseguir que tanto el templo como la población, formaran parte activa del Camino Jacobeo- constituyendo, a la vez, la base principal de una auténtica joya medieval, que ha llegado hasta nuestros días con el nombre de Cantigas de Santa María.
Escritas por el rey Alfonso X en el periodo comprendido entre 1257 y 1283, al menos una docena de ellas (denominadas loor) hacen cumplida referencia a algunos de los numerosos milagros atribuídos, en particular, a esta figura mariana que, al igual que otras muchas figuras de similar índole, generaron una espectación inusitada entre el pueblo, fomentando cultos que aún perviven en la actualidad.

[Figura 1: imagen mariana realizada en piedra. Capilla de Santiago]
Independientemente del hecho, relevante de por sí, de que, coincidiendo con aquellos que opinan que tiene mayor importancia el lugar donde se producen tales fenómenos que la imagen en sí, la variedad de tallas, así como el detalle de que no todos los elementos están en su lugar original, han conseguido que en la actualidad se tenga una enorme confusión a la hora de identificar a la figura objeto de tan fiel y grande veneración.

[Figura 2: talla, posiblemente gótica, localizada en el Retablo Mayor]
Dado que se sabe que la imagen de la Virgen estaba en el altar, algunos investigadores suponen que se trata de la imagen (Figura 2) que se localiza actualmente ocupando el centro del Retablo Mayor.

[Figura 3: Virgen desconocida. Capilla de Santiago]

Otros investigadores, sin embargo, apuestan por una de las varias figuras marianas que se encuentran situadas en la denominada Capilla de Santiago; figuras, por otra parte, frente a cuya visión, se tiene la sensación de que custodian y protegen los sepulcros del infante don Felipe -hermano del rey Alfonso X-, su esposa y un caballero desconocido, cuya verdadera identidad se desconoce también, aunque hay división de opiniones en cuanto a que perteneciera a un caballero templario o, por el contrario, constituyera el sepulcro de un caballero santiaguista, Orden receptora de la iglesia tras la disolución de la Orden del Temple.

[Figura 4: imagen mariana mutilada. Capilla de Santiago]
No son pocos, sin embargo, los que apuestan por la imagen mariana (figuras 4 y 5) situada más cerca de los sepulcros, y en la que se observan mutilaciones relevantes, como, por ejemplo, la mutilación de la mano derecha de la Virgen -mutilación que parece sugerir, como ocurre en numerosos casos, que fue hecha para la colocación en tiempos de algún vestido- que nos impide saber cuál era el símbolo originario que portaba, y la cabeza del Niño, detalle brutal aunque significativo, que parece indicar que el verdadero interés reside en la figura indiscutible de la Madre, señalando su acepción simbólica de Gran Diosa Madre o Madre Tierra.

[Figura 5: imagen mariana mutilada 2. Capilla de Santiago]
Un enigma más, y no precisamente de los menos significativos, a sumar a los numerosos enigmas consignados en un templo cuya estructura, aunque desvirtuada en la actualidad por determinados factores que la alteraron a lo largo de los siglos -terremotos, reconstrucciones, etc-, fue concebida, en mi opinión, como centro mistérico, capaz de rivalizar, por sus especiales cualidades, con otros centros de obligado paso dentro de un no menos mistérico y apasionante Camino: el Camino Jacobeo, Camino de la Vía Láctea o Camino de las Estrellas.

2 comentarios:

Malvís dijo...

Bonitas fotos que ilustran el no menos interesante tema de tu entrada. Pero recuerda que para iluminar el retablo antes de fotografiar, la moneda hay que depositarla en la ranura del cajetín al efecto y no en el de las velas, no vaya a pensar alguien que estabas arrepentido de algo y clamabas audiencia a tus preces.

Un abrazo, Caminante

juancar347 dijo...

Es verdad, y es que hay que ser bruto. Pero positivo,eso sí: ¡será por velas! Algún pecadillo se me habrá perdonado, digo yo...
Un abrazo