El Santo Cristo de Fisterra y Nuestra Señora de las Arenas

E l mar y sus infinitos misterios. Aquel que guarda y retiene, como el mayor banco de tesoros del mundo, y el que a veces, inesperadamente, también comparte. Se convierte, entonces, en Magister Venerabilis , que sorprende a las multitudes, seduciéndolas y atrapándolas con la magia de su sabia benevolencia, depositando en la escuela natural de playas y costas, retazos de sabiduría, muchos de los cuales no han de tardar en convertirse en verdaderos objetos de culto y veneración. Todas las costas del mundo están repletas de ellos, así como de oscuras historias que refieren la llegada de dioses –sean éstos blancos o no-, portadores de una sabiduría y un conocimiento muy especiales. Ahora bien, reduciendo tan trascendente cuestión, a esos mares que bañan las brumosas y peligrosas costas de nuestro norte peninsular –no en vano, conocidas como la Costa da Morte , al menos desde el tramo que va desde A Coruña al Finis Terrae -, muchos son los objetos –en su mayoría, Vírgenes y Cristos- que...