La España de los Templarios os desea una Feliz Navidad

L a espada descansa tranquila en su vaina. La escarcha cubre el camino y las huellas del Temple se difuminan entre la niebla. Una de las caras de Jano languidece, mientras en la otra comienza a mostrarse una enigmática sonrisa. A punto de abrirse la Jauna Infernii , la puerta del solsticio de invierno, es bueno, cuando no necesario, seguir los sabios consejos del Eclesiastés y hacer un alto en el camino. Descansar, dejarse llevar por el ambiente de las fechas en las que nos encontramos y pensar en las próximas búsquedas; en todas esas señales que posiblemente continúen ahí fuera cuando la nieve se derrita y el hielo nos diga adiós. Al fin y al cabo, han resistido setecientos años y es seguro que continuarán haciéndolo muchos años más. No hay prisa, pues, para apresurarse a ir en su busca. Mientras tanto, y como viene siendo costumbre, sin importar cuáles sean las creencias de cada uno, desde las páginas de este blog de La España de los Templarios , este infatigable perquisitore os...