Vírgenes Negras de Madrid: la Virgen de la Flor de Lis

‘Nuestra Señora ha sido el comienzo de nuestra religión y en Ella y en su honor residirá, si así lo quiere Dios, el fin de nuestras vidas y el fin de nuestra religión, cuando plazca a Dios que así sea…’. (1) P osiblemente, hoy en día sea una de las referencias marianas más antiguas de Madrid, pero también, una de las más desconocidas por el público en general. No obstante, hubo un tiempo en el que su culto llegó incluso a rivalizar con las dos Vírgenes Negras que se reparten las mayores devociones del pueblo madrileño: la Virgen de Atocha y la Virgen de la Almudena. Unida en parte a la historia de ésta última, sus orígenes tampoco están nada claros, hasta el punto de que existen numerosas divergencias al respecto entre los historiadores. Sí se sabe, no obstante, que estuvo durante siglos en una de las diez parroquias intramuros que existieron en la antigua Magerit: la de Santa María, iglesia que ocupó un solar cercano al lugar en el que, con posterioridad, y en las inmediac...